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lunes, 16 de marzo de 2026

Brócoli gratinado con salsa Aurora

    Esta receta está inspirada en una que Carlos Arguiñano ha elaborado en su programa "Cocina Abierta", receta fácil y saludable de invierno acompañada de salsa Aurora. Es una salsa de origen francés que utilizaban para introducir esta verdura a los niños, que normalmente son más reacios a comer este tipo de verduras, aunque hay sus excepciones.

    Arguiñano la hizo con coliflor y yo la he  hecho con brócoli, pero el resto de la receta es   exactamente lo mismo.

    La textura que le debemos de sar a la salsa Aurora debe ser más ligera que una masa de croquetas, pero más densa que una crema.

 

Ingredientes: (para 4 personas)

 
 
 
1 brócoli
 
1/2 l. de leche
 
200 ml. de salsa de tomate
 
25 g. de harina
 
100 g. de queso mozzarella
 
Aceite de oliva virgen extra
 
Sal
 
Perejil picado

 

 

Elaboración:

    Lo primero que haremos será poner abundante agua a hervir en una cazuela grande. Separamos  los ramilletes del brócoli, los limpiamos y los introducimos en la cazuela. Sazonamos, tapamos la cazuela y los dejamos que se cocinen durante unos 15 minutos aproximadamente, hasta que estén tiernos. Escurrimos y reservamos.

 


    Para la bechamel, ponemos 2 cucharadas de aceite en una cazuela, le añadimos la harina y rehógamos durante 1 minuto aproximadamente. 

    Seguidamente vertemos la leche poco a poco sin dejar de remover. Sazonamos y cocinamos durante unos 15 minutos, hasta conseguir una bechamel ligera. Para convertirla en salsa aurora, añadimos la salsa de tomate y mezclamos bien.

 



    A continuación colocamos los ramilletes de brócoli en una fuente apta para el horno. La cubrimos con la salsa aurora y espolvoreamos por encima con el queso rallado. 

    Lo introducimos en el horno  y lo gratinamos durante 4-5 minutos ó hasta que se dore el queso.

 


  



   

 

 

 

 

 



    Transcurrido ese tiempo ya sólo nos quedaría emplatar, espolvoreando por encima con perejil picado. 

    Y éste sería el aspecto de nuestro brócoli gratinado con salsa Aurora. 

 


domingo, 1 de marzo de 2026

Bacalao encebollado con tomate, estilo Jaén

    Hoy vamos a hacer la receta de "Bacalao encebollado con tomate",  un plato muy tradicional de Jaén, que suele tomarse el Viernes Santo en casi todas las casas. 

    En casa de mis suegros, todos los Viernes Santo, se comía "Encebollado", que era la tradición de ese día. A mí, cuando empecé a tomar contacto con la familia no era de los platos que más me gustaban, aunque reconozco que con el tiempo me va gustando cada vez más.

    Este año, ya ausentes todos, me acordé del encebollado que hacía mi suegra, así que pensé en cocinarlo y así compartir con vosotros esta receta tan típica de Jaén, y al mismo tiempo hacerle un homenaje a mi suegra, con la que siempre he tenido unas relaciones inmejorables.

    Otra de las características del Bacalao encebollado con tomate es que se puede hacer el día anterior, así el Viernes Santo no hay que cocinar y degustarlo una vez que veamos a Nuestro Padre Jesús "El Abuelo" en la calle. Además está mucho más rico de un día para otro. A continuación os explico cómo hacer este encebollado de bacalao para el Viernes Santo que, aunque no es exactamente la receta de la abuela, espero que os guste.

 

 

Ingredientes:

 

6-8 trozos de bacalao
0'8-1 Kg. de cebollas frescas o cebolletas grandes
3 dientes de ajo
Una cucharadita de cominos
400 grs. de tomate triturado
Una cucharada de azúcar
400 grs. de tomate frito
Harina
Sal, y Aceite de oliva virgen extra

 

 

 

 

Elaboración:

    El bacalao lo podemos comprar salado ó fresco. Si lo compramos salado, lo primero es preparar el bacalao, por lo que tendremos que ponerlo en agua unas 36 o 48 horas, dependiendo del grosor, cambiando el agua cada seis horas. Después hay que escurrirlo y secarlo muy bien.

    En caso de comprarlo fresco, lógicamente omitimos este paso. 

     Seguidamente enharinamos los trozos de bacalao y los freímos en una sartén con aceite de oliva virgen extra, primero con la piel hacía arriba y luego por el otro lado. Sacamos y reservamos.

 



     A continuación pelamos las cebollas o cebolletas y las cortamos. Ponemos la cebolla en la cazuela con aceite de oliva virgen extra, en la que hemos frito el bacalao. Y dejamos que se cocine a fuego muy suave, una media hora aproximadamente.

 



    Mientras se cocina la cebolla ponemos en el mortero los cominos, la sal y los ajos y los majamos muy bien. 

 


 

    Y cuando la cebolla está cocinada,  añadimos el majado, mezclamos y dejamos unos minutos incorporando a continuación el tomate triturado, una pizca de sal y el azúcar.

    Y ya lo dejamos cocinar a fuego suave unos 40 minutos.

 


 

    Una vez pasado ese tiempo es el momento de poner el tomate frito y el bacalao que teníamos reservado. El tomate frito, mejor si es casero, y en caso de que no sea casero, mientras mejor sea el tomate frito más rico va a estar nuestro encebollado. Lo mezclamos  y dejamos cocinar unos cinco minutos más.

 


 

    Como os he dicho al principio, lo normal es dejarlo que se enfríe y guardarlo en el frigorífico hasta el día siguiente. Ya sólo nos queda servir

 


 

    Y éste sería el aspecto de nuestro "Bacalao encebollado con tomate", estilo Jaén. Preparad un buen pan porque la salsa merece la pena.

 

 

 

 

lunes, 22 de abril de 2024

Lasaña de ternera

    Hoy vamos a hacer una de las recetas que llamamos de aprovechamiento, vamos a utilizar un guiso de ternera sobrante de otro día para hacer esta lasaña de ternera.

    Está inspirada en una de Enrique Sánchez y su blog de "Cómetelo"

    Vamos a utilizar los siguientes 


Ingredientes: (para 4-6 personas)

 
 
 
1 kg de ternera en salsa
20 láminas de pasta de lasaña precocida
1 vaso de tomate frito
80 g de mantequilla
80 g de harina
1 litro de leche entera (o caldo de carne)
150 g de queso rallado ó en polvo
Orégano
Nuez moscada
Sal y Pimienta
 




Elaboración:

    Lo primero sería sumergir las láminas de pasta en agua caliente para que se hidraten.

 


 

    Por otro lado, desmigamos la ternera y mezclamos en un cuenco con su propia salsa para tener una carne jugosa. 

 


 

    Sacamos las láminas de pasta del agua y las secamos sobre un paño limpio de cocina.

    Seguidamente cubrimos la base de una fuente de horno con tomate frito.

    Colocamos encima un nivel de láminas de pasta y, sobre este, un poco de la carne en salsa. Repetimos el proceso varias veces, terminando la última capa con pasta.

 


 

    Para la bechamel, calentar en una sartén 80 g de mantequilla.

    Cuando se haya derretido un poco, agregar el mismo peso de harina y comenzar a remover con la varilla para que la harina vaya cocinándose. Incorporar la leche, poco a poco, salpimentar y añadir un poco de nuez moscada.

    También podemos hacer la bechamel con un robot de cocina, yo así la hago y me sale muy buena, pero aquí que cada una la haga como mejor le salga. 

     Verter la bechamel por encima de la lasaña que hemos montado y espolvorear con el queso y el orégano.

 


 

    Cocinar en el horno precalentado, yo aquí lo que aconsejo es seguir las instrucciones del fabricante de la pasta, en mi caso calentar el horno con calor arriba y abajo, a 220º C e introducir la bandeja con la pasta unos 10 minutos aproximadamente, y a continuación otros 5 minutos, sólo con el gratinador, hasta que el queso gratine. 

    El tiempo va a depender, como siempre, del horno, por lo que conviene que estemos pendientes para evitar que se nos queme. El momento de sacarla es cuando el queso esté totalmente derretido y la superficie ligeramente tostada.

 



    Y ya sólo nos quedaría emplatar con la ayuda de una espátula.

 



 

 

 

jueves, 28 de marzo de 2024

Leche frita

    La leche frita es un postre típico de Semana Santa, aunque parece que su origen es del norte de España. Es muy fácil de preparar, con ingredientes muy básicos, pero es un postre que queda exquisito y que gusta realmente a todos. 

    Como me gusta dar al César lo que es del César . . ., la receta de hoy la he calcado de un blog de cocina cuyo título es "Anna Recetas Fáciles", y digo la he calcado porque yo lo que suelo hacer es coger ideas de distintos blogs y programas de cocina y cojo lo que más me gusta de cada una, hago primero una prueba y cuando mi familia me dá el "visto bueno", hago la mía propia y ya la publico en el blog. 

    En este caso la he calcado literalmente, he hecho una prueba y no he modificado absolutamente nada, así que mi más sincera felicitación y reconocimiento a Anna la autora de este blog de cocina a la que sigo con bastante asiduidad.

    Por lo tanto, para su elaboración yo he utilizado los mismos ingredientes que Anna,


Ingredientes:

 

 
1 litro de leche entera
120 grs. de azúcar
120 grs. de maicena
1 piel de limón
1 piel de naranja
1 cucharadita de vainilla
1 ramita de canela
 
Para el rebozado:
 
3 huevos
50 grs. de harina
Aceite para freír
Azúcar y Canela para rebozar
 
 
 
 
 

Elaboración:


    Lo primero que vamos a hacer es  cortar unas pieles de naranja y de limón con la ayuda de un pelador.

    Apartamos aproximadamente un vaso de la leche y lo reservamos, echando el resto de la leche en un cazo. Añadimos las pieles de limón y naranja, la ramita de canela, y el azúcar y ponemos  el cazo en el fuego. 

    Cuando veamos que la leche empieza a hervir, bajamos el fuego al mínimo y dejamos el cazo en el fuego unos 10 minutos aproximadamente para que la leche tome todos los sabores hirviendo muy despacito. Pasado el tiempo, retiramos el cazo del fuego.

 


 

    Por otra parte a la leche que habíamos reservado le añadimos la maicena  y removemos con una cuchara hasta que quede bien disuelta, incorporando a continuación la vainilla.

 


 

    Seguidamente colamos toda la leche en una cazuela aparte y le añadimos la leche en la que hemos disuelto la maicena. Mezclamos bien con una varilla y la llevamos al fuego para que espese sin dejar de remover y retiramos el cazo del fuego cuando hayamos obtenido una textura muy cremosa.

 


 

    Vertemos la mezcla obtenida en una bandeja para que se enfríe y cubrimos con un film de cocina en contacto con la crema para evitar que se haga costra. Dejamos que se enfríe por completo a temperatura ambiente y, después, la metemos en el frigorífico durante toda la noche.

 


 

    Cuando llegue el momento de freirla, desmoldamos la crema, cortamos las porciones del tamaño que más nos gusten con un cuchillo y, rebozamos seguidamente los trozos, para lo cuál preparamos un plato con harina y otro con huevo batido y pasamos los trozos, primero por harina y a continuación por el huevo batido.

    Para freírla, calentamos abundante aceite en una sartén, y cuando esté bien caliente echamos los trozos que tenemos rebozados, dándoles la vuelta hasta que se doren bien por todos lados y los retiramos a un plato con papel absorbente.

 


 

    Cuando los vayamos a servir retiramos el exceso de aceite con una servilleta y pasamos cada porción por la mezcla de azúcar y canela, y ya los dejamos en la fuente en que los vayamos a servir.




    Y éste sería el aspecto de nuestra leche frita

 


lunes, 12 de febrero de 2024

Tortillitas de bacalao

    Estas tortillitas de bacalao son típicas de Málaga y son ideales para la cena o como segundo plato ó como simple aperitivo. Estas tortillitas de bacalao malagueñas tienen un punto crujiente y aunque son típicas de Semana Santa se pueden tomar todo el año y son facilísimas de preparar.

    Para su elaboración necesitamos los siguientes

 

Ingredientes: (para 25-30 tortillitas)


 
200 grs. de bacalao desalado o fresco
1 huevo
120 grs. de harina de trigo
180 ml. de agua templada
1 cebolleta
2 o 3 dientes de ajo
Perejil fresco
1/2 cucharadita de polvo de hornear ó levadura
1 pizca de colorante o unas hebras de azafrán
Aceite de oliva virgen extra para freír

 

 

 

Elaboración:

    Lo primero que tendríamos que hacer es mezclar los ingredientes. En un bol grande, cascamos y batimos el huevo con una varilla. 

 


 

    Picamos muy finos los ajos, la cebolleta y el perejil fresco y los agregamos al bol. Lo batimos y vamos incorporando la harina y el agua poco a poco, dos cucharadas cada vez. seguimos batiendo y añadimos el agua templada, también poco a poco, y seguimos batiendo hasta que nos quede una masa cremosa, ni líquida ni espesa. 

 



    A continuación cortamos el bacalao desalado ó fresco en trozos pequeños o lo desmigamos, asegurándonos de que no tenga espinas. Si el bacalao es desalado y ya tiene su punto de sal, no añadimos más; por el contrario si es fresco o está totalmente desalado, le añadimos una pizca de sal. Lo batimos todo bien para conseguir una mezcla homogénea y le añadimos la levadura y el azafrán o colorante. Dejamos que la masa repose un rato en el frigorífico.

 


 

    Y ya sólo nos queda freír las tortillitas, para lo cuál ponemos aceite de oliva abundante en una sartén grande. 

    Cuando esté caliente, bajamos la temperatura a fuego medio y vamos echando cucharadas de la masa del tamaño que más nos guste, las aplastamos un poco con la misma cuchara para que salgan finitas, y sin echar muchas tortillitas a la vez al objeto de no enfriar demasiado el aceite. 




    Le damos la vuelta cuando se hayan cocinado por un lado y las sacamos cuando estén doradas poniéndolas sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite y ya están listas para degustar.

 


 

    Las podemos servir solas o con una mayonesa ó ali-oli casero.

 

 

 

domingo, 17 de diciembre de 2023

Galletas de mantequilla caseras

    Esta receta es la primera que he hecho a petición de mi nieto Arturo y con su ayuda, prácticamente las ha estado haciendo él, bajo mi supervisión.

    Espero que no sea la última, porque parece que le gusta la cocina, y no digamos nada de su primo Pablito que a pesar de lo pequeño que es también apunta ya maneras.

    Hemos utilizado los siguientes 


Ingredientes:




 
 
200 grs.

    Para empezar con la preparación de las galletas caseras de mantequilla cogemos un recipiente y mezclamos la mantequilla con el azúcar. Lo podemos hacer a mano con una espátula o con las varillas eléctricas hasta que se forme una masa muy cremosa.

    Podemos usar azúcar glass y de esta forma la masa nos quedará todavía más suave.

 


 

    El siguiente paso sería añadir a la masa los huevos y la vainilla y continuamos removiendo hasta conseguir que estos se integren por completo. Si se nos hace muy complicado amasar las galletas de mantequilla a mano podemos usar una varillas eléctricas, pero no deberíamos tener problema.




    Dejamos el bol con la masa a un lado y, aparte, tamizamos la harina junto con la levadura química. Este paso es muy importante a la hora de hacer galletas caseras porque precisamente esto es lo que nos asegurará que no queden grumos y obtengamos una masa suave y homogénea.

    Cuando la hayamos tamizado vamos añadiendo poco a poco la harina en la preparación y revolvemos hasta que se integre todo por completo.

 


 

    Cuando tengamos la masa de las galletas de mantequilla ya lista, el siguiente paso será envolverla en papel transparente o papel film y guardarla en el frigorífico durante una media hora aproximadamente.

    Una vez transcurrido ese tiempo, ya sacamos la masa de la nevera. 

    Espolvoreamos un poco de harina sobre una superficie plana y la extendemos con la ayuda de un rodillo dejando las galletas de mantequilla del grosor que queramos y seguidamente las cortamos con ayuda de un molde con la forma que más nos guste o en caso de no tener moldes con un vaso para hacer galletas redondas. 

    Aprovechamos y vamos precalentando el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo.




    Y finalmente, colocamos las galletas de mantequilla caseras sobre una bandeja de horno con papel vegetal, las introducimos en el horno precalentado y las horneamos durante unos 15 minutos aproximadamente, o hasta que estén doradas. 

    Este tipo de galletas se hacen muy rápido, por lo que teniendo en cuenta que cada horno es un mundo, deberemos vigilar el horno por si requieren de menos tiempo.

    Estas galletas las podemos decorar tambien con lagrimitas de chocolate, con lacasitos, con fideos de colores ó simplemente espolvorearlas con azúcar glass por encima.

 



    Y de esta forma podrían quedar nuestras galletas de mantequilla caseras.

 


 


 

 

 

martes, 12 de septiembre de 2023

Cookies

    Esta receta está dedicada a mi nieto Arturo, aunque a mi otro nieto Pablito también le encantan, lo que ocurre es que todavía es muy pequeño y no me las puede pedir, aunque le encantan a los niños y a sus padres, hasta a la Lela que no es muy de dulce le encantan.

    La receta la aprendí de un programa de "Cómetelo", así como otras muchas de este blog, ya que Enrique Sánchez como he dicho en tantas ocasiones me ha enseñado muchísimas cosas de cocina y me he basado en él para muchas de mis recetas.

    Al contrario que con otras recetas que normalmente las adapto a nuestros gustos y siempre les hago alguna modificación ó incorporación, ésta la he calcado literalmente, incluso mi nieto Arturo me dijo, Abu, a esta receta no le tienes que hacer nada.

    Por lo tanto para su elaboración utilizo los siguientes

 

Ingredientes: (20-24 cookies)

 
 
125 grs. mantequilla sin sal
 
100 grs. de azúcar moreno
 
50 grs. de azúcar blanquilla
 
1 huevo L
 
210 grs. de harina
 
150 grs. de perlitas de chocolate
 
1/2 cucharilla de bicarbonato
 
1 cucharilla de extracto de vainilla



Elaboración:


    Lo primero que haremos es mezclar bien en un bol, con la varilla de la batidora, la mantequilla con los dos tipos de azúcar.

    A continuación le añadimos el huevo, el extracto de vainilla y seguimos mezclando.



 

    Seguidamente llega el momento de agregar la harina y el bicarbonato. Lo mezclamos todo muy bien, pero ya con una cuchara, y cuando la mezcla sea homogénea, le incorporamos las perlitas de chocolate, lo tapamos con papel film y lo dejamos enfriar 1 hora en el frigorífico como mínimo, al objeto de que cuaje la mantequilla y sea más fácil de trabajar.



 

    Una vez pasado ese tiempo y con la ayuda de un sacabolas, de una cuchara o simplemente con las manos, sacamos pequeñas bolas de masa como si fueran albóndigas y las colocamos sobre la bandeja de horno cubierta con papel vegetal; dejando espacio entre ellas.



 

    Y finalmente las introducimos en el horno, previamente precalentado a 175º C., con calor arriba y abajo, durante 12 minutos aproximadamente; aquí como siempre, que cada uno se adapte a su horno, debiendo sacarlas cuando veamos los bordes empezando a dorarse y la parte superior de las cookies sin brillo.




    Las sacamos del horno y con la ayuda de una espátula las pasamos a una fuente y podemos, si nos apetece espolvorear de azúcar glass, cacao en polvo ó rallarle por encima chocolate del que más nos guste, aunque nosotros nos las tomamos tal cuál salen del horno.




    Éste sería el aspecto de las cookies. En mi casa se ha convertido en un clásico sobre todo para los más pequeños y para los no tan pequeños.