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martes, 12 de septiembre de 2023

Cookies

    Esta receta está dedicada a mi nieto Arturo, aunque a mi otro nieto Pablito también le encantan, lo que ocurre es que todavía es muy pequeño y no me las puede pedir, aunque le encantan a los niños y a sus padres, hasta a la Lela que no es muy de dulce le encantan.

    La receta la aprendí de un programa de "Cómetelo", así como otras muchas de este blog, ya que Enrique Sánchez como he dicho en tantas ocasiones me ha enseñado muchísimas cosas de cocina y me he basado en él para muchas de mis recetas.

    Al contrario que con otras recetas que normalmente las adapto a nuestros gustos y siempre les hago alguna modificación ó incorporación, ésta la he calcado literalmente, incluso mi nieto Arturo me dijo, Abu, a esta receta no le tienes que hacer nada.

    Por lo tanto para su elaboración utilizo los siguientes

 

Ingredientes: (20-24 cookies)

 
 
125 grs. mantequilla sin sal
 
100 grs. de azúcar moreno
 
50 grs. de azúcar blanquilla
 
1 huevo L
 
210 grs. de harina
 
150 grs. de perlitas de chocolate
 
1/2 cucharilla de bicarbonato
 
1 cucharilla de extracto de vainilla



Elaboración:


    Lo primero que haremos es mezclar bien en un bol, con la varilla de la batidora, la mantequilla con los dos tipos de azúcar.

    A continuación le añadimos el huevo, el extracto de vainilla y seguimos mezclando.



 

    Seguidamente llega el momento de agregar la harina y el bicarbonato. Lo mezclamos todo muy bien, pero ya con una cuchara, y cuando la mezcla sea homogénea, le incorporamos las perlitas de chocolate, lo tapamos con papel film y lo dejamos enfriar 1 hora en el frigorífico como mínimo, al objeto de que cuaje la mantequilla y sea más fácil de trabajar.



 

    Una vez pasado ese tiempo y con la ayuda de un sacabolas, de una cuchara o simplemente con las manos, sacamos pequeñas bolas de masa como si fueran albóndigas y las colocamos sobre la bandeja de horno cubierta con papel vegetal; dejando espacio entre ellas.



 

    Y finalmente las introducimos en el horno, previamente precalentado a 175º C., con calor arriba y abajo, durante 12 minutos aproximadamente; aquí como siempre, que cada uno se adapte a su horno, debiendo sacarlas cuando veamos los bordes empezando a dorarse y la parte superior de las cookies sin brillo.




    Las sacamos del horno y con la ayuda de una espátula las pasamos a una fuente y podemos, si nos apetece espolvorear de azúcar glass, cacao en polvo ó rallarle por encima chocolate del que más nos guste, aunque nosotros nos las tomamos tal cuál salen del horno.




    Éste sería el aspecto de las cookies. En mi casa se ha convertido en un clásico sobre todo para los más pequeños y para los no tan pequeños.

 


lunes, 1 de mayo de 2023

Tarta de tiramisú con avellanas

    La receta de hoy está inspirada en una que hizo Enrique Sánchez en su programa "Cómetelo" que sigo habitualmente con alguna variante como las pasas que Enrique le pone a la base de la tarta, yo las he suprimido, ya que mi yerno es alérgico a las pasas, por lo demás es prácticamente idéntica a la receta de Enrique, con alguna variación en las cantidades.

    Otra aclaración que me gustaría hacer es que como podéis comprobar en los ingredientes a las avellanas las llamo "avellanas cordobesas". Esto es debido a que en Andalucía a los cacahuetes los llamamos también avellanas y para distinguirlas a las avellanas las llamamos por esta tierra avellanas cordobesas.

    Para la elaboración de la misma he utilizado los siguientes

 

Ingredientes.- (para 8-10 personas)

 

Para la base:
 
200  grs. de galletas tipo María
100 grs. de mantequilla sin sal
1 copita de vino dulce
 
Para la tarta:
 
540 grs. de queso crema
500 grs. de queso mascarpone
6 huevos
1 vaso de café
1 cucharada de aroma de vainilla
60 grs. de avellanas cordobesas
150 grs. de harina
200 grs. de azúcar
 
Para el crumble:
 
50 grs. de galletas tipo María
100 grs. de avellanas cordobesas
50 grs. de mantequilla sin sal
3 cucharadas de azúcar moreno
Un poquito de canela molida
 
 
 

Elaboración:

    Para la base de la tarta, trituramos las galletas (yo lo hago con la picadora de la batidora) y una vez trituradas las mezclamos con la mantequilla derretida. Añadimos a esta mezcla la copita de vino dulce y mezclamos hasta que tengamos una pasta homogénea.



 

    Seguidamente cubrimos la base de un molde desmontable de 26 cm. de diámetro con papel vegetal y untamos ligeramente las paredes laterales del molde con papel de cocina impregnado en aceite y repartimos la mezcla anterior por toda la base, apretando bien para que quede compacta. Guardamos en el frigorífico para que la mantequilla cuaje mientras preparamos la tarta.



 

    Para la tarta, mezclamos los quesos en un bol y añadimos los huevos y el azúcar. Batimos con la varilla de la batidora y una vez  todo bien batido le  incorporamos el vaso de café y la cucharada del aroma de vainilla.



 

    A continuación pasamos por la picadora de la batidora 60 g de avellanas hasta que estén bien molidas y las añadimos a la mezcla anterior junto con la harina tamizada y terminamos de batir, muy suavemente, hasta que no haya grumos.



 

    Vertemos entonces toda la mezcla sobre la base de la tarta y cocinamos, en el horno precalentado con ventilador, a 170ºC, durante 50 minutos aproximadamente; dependiendo de lo cuajada que queramos la tarta. 



 

    Una vez horneada, apagamos el horno, la dejamos atemperar y la guardamos al frío.

    Este tipo de tartas, yo suelo hacerlas la víspera por la tarde y la tengo toda la noche en el frigorífico.

    Al día siguiente y cuando la vayamos a consumir ya sólo nos queda desmoldarla y preparar el crumble para ponérselo por encima.

 


 

    Para el crumble, trituramos un poco las galletas con los dedos y mezclamos con las avellanas troceadas con el cuchillo.

    Añadimos una pizca de canela molida, 3 cucharadas de azúcar moreno y 50 g de mantequilla fría cortada en daditos. Mezclamos bien con los dedos y lo disponemos encima  para terminar la tarta. Y finalmente espolvoreamos con azúcar glass.




    Y éste sería el aspecto que tendría nuestra tarta de tiramisú con avellanas.

 


martes, 15 de marzo de 2022

Tarta de limón y queso

    Esta tarta es otra de la familia de "Comételo", familia a la cuál pertenezco, ya que lo sigo diariamente y soy un gran admirador de Enrique Sánchez.

    Me gustó el día que la ví hacer a Enrique y en seguida la adopté, es fácil de hacer y queda muy bien. Yo lo único que he variado con respecto a la que hizo él es que el yogur que he utilizado ha sido tipo griego pero con sabor a limón, ya que la tarta es de limón y queso.

 

Ingredientes: (para 8-10 personas)

 
Para la tarta:
 
500 grs. yogur griego de limón
250 grs. de queso crema
2 limones
150 grs. de azúcar
4 huevos
150 grs. de harina
1 sobre de levadura
1 cucharilla de bicarbonato sódico
 
Para la crema de limón:
 
1/2 vaso de zumo de limón
100 grs. de azúcar
2 huevos
75 grs. de mantequilla
1 cucharadita de maicena
 
Para el crumble:
 
100 grs. de galletas María
100 grs. de pistachos pelados
100 grs. de mantequilla
75 grs. de azúcar moreno
1 cucharilla de canela molida


Elaboración:


    Para la crema de limón, batimos los huevos con el azúcar. Añadimos una cucharadita de maicena y mezclamos bien.

 


 

    Incorporamos entonces el zumo de limón colado y llevamos al fuego, a fuego medio, sin parar de mover hasta que espese.

    Agregamos entonces la mantequilla y cocinamos brevemente, sin parar de mover hasta que se integre bien en la crema. Apartamos, dejamos enfriar y reservamos en el frigorífico.



 


    Para la tarta, disponemos en un cuenco el queso crema y el yogur tipo griego de limón. Batimos bien con las varillas de la batidora. Si no disponemos de batidora lo podemos hacer de forma manual.

 


 

    Cuando lo tenemos bien batido añadimos la ralladura de 1 limón con cuidado de que no nos caiga la parte blanca y el jugo de 2 limones, junto con el azúcar y los huevos. 

    Integramos bien e incorporamos la harina, la levadura y el bicarbonato.

 

 

    Terminamos de mezclar y vertemos en un molde desmontable de 20 cm y con la base cubierta con papel vegetal.

    Golpeamos suavemente en la encimera y llevamos al horno, precalentado a 185ºC., con calor arriba y abajo, durante 30-40 minutos aproximadamente. Para comprobar que está cocinada pinchamos con un palo de brocheta y si sale limpio es que está lista.



 

    Pasado ese tiempo, la sacamos del horno, dejamos atemperar y guardamos al frío.

    La podemos hacer la víspera por la tarde y la dejamos toda la noche en el frigorífico.

    Para el crumble, troceamos las galletas y los pistachos, lo mejor es picarlos con la batidora, sin picarlos demasiado y disponerlos en un cuenco junto con el azúcar moreno y una cucharilla de canela molida.

    Incorporamos la mantequilla fría cortada en daditos y mezclamos bien con las yemas de los dedos. 

 


 

    Ya sólo nos queda montar la tarta, la sacamos del frigorífico, la desmoldamos, cubrimos la superficie con la crema de limón y disponemos encima el crumble de galletas  y pistachos.

    Finalmente, antes de servir la espolvoreamos con un poquito de azúcar glass.

 



     Y éste sería el aspecto de nuestra tarta de limón y queso.

lunes, 17 de enero de 2022

Cochinillo crujiente

Esta receta es otra de las recetas para celebración, es una receta para una Nochebuena, una Nochevieja, un cumpleaños, un santo, en fin, para una gran celebración, primero por el tiempo que necesitamos para su elaboración y por otro lado por nuestro bolsillo.

La autoría de la misma es de los Hermanos Torres, que un día se la vía hacer en un programa de televisión y la adopté para mi familia, con alguna que otra variante, pero la base de la misma hay que atribuirsela a estos dos gemelos catalanes.

En mi familia suelo hacerla siempre para las Navidades, bien para Nochebuena, Nochevieja, Reyes ó alguna otra celebración especial.

Ingredientes: (para 8-10 personas)

 
 
1 cochinillo de 3'5-4 Kg.
250 g. pimentón
500 g. azúcar moreno
1 Kg. de sal
9 dientes de ajo
5 chalotas
3 ramilletes tomillo
3 ramilletes romero
4 hojas laurel
1 limón
Aceite de oliva virgen extra
10-12 granos de pimienta negra
 

 
 
 

Elaboración:

Lo primero que haremos, en caso de que el cochinillo lo compremos entero, será sacar por un lado las dos paletillas, por otro las dos piernas y finalmente los dos costillares. (Ésto se lo podemos pedir al carnicero que nos lo haga, que siempre tendrá mejor herramienta y nos lo hará mejor).

Una vez troceado procederemos a macerar el cochinillo. Haremos una mezcla con la sal, el azúcar moreno y el pimentón (1 Kg. sal, 500 grs. azúcar moreno y 250 grs. de pimentón). Embadurnamos bien todas las piezas del cochinillo, las ponemos en un recipiente, las cubrimos con la mezcla y las introducimos durante 1 hora y media aproximadamente en el frigorífico.

 


 

El siguiente paso es el horneado. Para ello, limpiamos el cochinillo bajo el agua de la marinada y lo pasamos a una olla o cazuela que pueda ir al horno. Una vez colocadas todas las piezas, las cubrimos con aceite de oliva y le añadimos el romero, el tomillo, los dientes de ajo, a los que habremos dado previamente un golpe con la hoja del cuchillo, las chalotas partidas por la mitad, unos granos de pimienta negra y la piel del limón.

 


 

Y ya lo introducimos en el horno con la tapadera puesta  y lo cocinamos a 120ºC con calor arriba y abajo durante 3 horas.

 


 

Pasadas las 3 horas, retiramos las piezas del cochinillo de la cazuela, las escurrimos y las ponemos en una bandeja de horno con la piel hacia arriba. Subimos la temperatura del horno a 250ºC, ponemos la gratinadora  y lo acabamos de tostar durante 10-15 minutos para que la piel quede bien crujiente con cuidado de que no se nos queme. Estos últimos minutos debemos estar muy pendientes del horno, ya que cada horno es una historia diferente y con la temperatura tan alta corremos el riesgo de que se nos queme y podemos estropear la receta.
 

 


 

Finalmente,  y una vez tostado el cochinillo, lo pasamos a una fuente, lo regamos con el caldito que haya quedado en la bandeja y lo podemos acompañar con una ensalada, con alguna salsa que le vaya bien a la carne, como puede ser una salsa de pimientos del piquillo, con un puré de patatas ó con unas patatas a lo pobre que es con lo que a nosotros nos gusta acompañarlo.

 



Y éste sería el aspecto de nuestro cochinillo crujiente, regado con un buen vino, os aseguro que está realmente exquisito.